martes, 8 de enero de 2008

LA LECHERA





Felix María Samaniego

España



Érase una Gallina que ponía

un huevo de oro al dueño cada día.

Aun con tanta mala ganancia contento,

quiso el rico avariento

descubrir de una vez la mina de oro,

y hallar en menos tiempo más tesoro.

Mató, abrió el vientre de contado;

pero, después de haberla registrado,

¿Qué sucedió? que muerta la Gallina,

perdió su huevo de oro y no halló la mina.

¡Cuántos hay que teniendo lo bastante

enriquecerse quieren al instante,

abrazando proyectos

a veces de tan rápidos efectos

que sólo en pocos meses,

cuando se contemplaban ya marqueses,

contando sus millones,

se vieron en la calle sin calzones.

1 comentario:

VICKY dijo...

Cuanta verdad hay en ello...Con cariño VICKY5