domingo, 21 de febrero de 2016

ABUELA (TRADUCCION DE UN POEMA DE TRISTAN KLINGSONG POR EDUARDO CARRANZA)




Manos hilanderas, Abuelita Blanca
Abuela celeste, boca contadora
¿Que cuento nos cuentas en la tarde clara?

Tal vez que la Bella se quedó dormida
y que atravesando su sueño y su alma
¿crecen los jardines?

¿Que la cenicienta perdió su sandalia?

¿Que ya el Ogro topó a Pulgarcito?
¿O que por el bosque a ser devorada
por el Lobo Malo va Caperucita?

¿O que Barba Azul a su enamorada
entrega las llaves y sale de viaje?

¿Que la niña llora y que viene el Hada
y que sus cabellos y que la sortija?

Abuela dorada
del sol y la luna
Nadie escucha ya tu vieja tonada:
que tus cuentos son ingenuos embustes;
Yo sé la verdad: vi como bailaba
la Bella del bosque con su caballero
toda palpitante al ritmo del agua;
vi a la Cenicienta en brazos del Rey:
el jardín abría la rosa encantada,
el Rey era bello, corona tenia
sobre la cabeza, ya se la quitaba,
y en su manto había dulces campanitas
que tintineaban, de oro y de plata,
y una rosa roja
en el suelo estaba.

Y Caperucita vuelve por la senda,
trae su gran cesta, redonda de paja,
y el lobo se ha muerto, creo que de hambre;
y Barba Azul tiene la barba dorada;
y el hada no viene y ríe la niña,
y si no lo sabes yo te lo contaba:

Pues es Pulgarcito quien deshace el nudo 
de tu delantal, quien en la ventana
toca por la noche imitando al viento...

Ya nadie te cree, Abuelita Blanca...
Pero cuenta , cuenta para mi tus cuentos,
pero canta , canta tu vieja tonada;
Yo te escucharé con la boca abierta
en la tarde clara.



Traducción de Eduardo Carranza
Texto original de Tristan Klingsong, poeta francés

Fuente:Biblioteca virtual Banco de la República







No hay comentarios: